El Mundo en un Espejo

 

 

BAILANDO BAJO LA LLUVIA

FOTOS: MERCEDES DE SOIGNIE
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Cansada de esperar el final de la tormenta, 

saltó directamente a los charcos para bailar

al son de los truenos.


Sin ira ni resentimiento reconoció,

la fuerza del que sabe,

la ilusión del que cree,

el empeño del que quiere.


Y así, salpicando a su paso,

empapada que no mermada,

comenzó a caminar sintiendo hostilidad alrededor,

firmeza en el interior.

 

Por fin dejo de luchar contra el reloj,

porque los avandonos no siempre son derrotas,

porque algunas perdidas son auténticos triunfos.

 

La tormenta continuó hasta el final del día,

el cielo plomizo surcado por infinitos rayos,

resultó un hermoso paisaje en el camino,

los estruendosos truenos el blues más desgarrador,

la incesante lluvia una cálida compañera y

los profundos charcos entretenidos escollos.

 

EN PRIMERA PERSONA

FOTO: MERCEDES DE SOIGNIE
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Prefiero 


Un buen post a los trabajos caseros
Un libro a las conversaciones de parque
Comprar sola a las quedadas para ir de tiendas
Una gran velada a una buena cara
La elegancia de la camisa blanca y el vestido negro
El espontaneo ahora al planificado mañana
La silla del cine al sofá de casa.
El directo al esmerado enlatado

Descubrí 


El encanto de las noches de chicas
La sabiduría de sobrevivir
La naturalidad de la elegancia
El poder de la risa y el desahogo del llanto
La sorpresa de lo desconocido, lo irreverente de lo improbable
El mundo del Martini desde la perspectiva de la aceituna 
Que mi enorme necesidad de afecto es proporcional a mi capacidad de darlo

EL SABER

FOTOS: MERCEDES DE SOIGNIE
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Nunca olvidaré como nos descubrimos a través de las palabras,
nos conocimos a fuerza de sentir,
nos perdimos en profundas miradas,
nos reinventamos para vivir.

 

Nunca olvidaré el poder del querer

la pasión de sentir,

la ilusión de descubrir,

el valor de aquello que apenas se deja ver,

tan solo percibir.

 

Nunca sabré como navegando con una brújula rota,

logré comprender que

las diferencias, a veces,

son capacidades aún por exhibir.

 

Nunca sabré por qué,

algunos deciden no conocer

el sentido de una caricia,

el significado de una sonrisa perdida

tras un triste pudo ser. 

 

DESNUDOS AL FIN

FOTOS: MERCEDES DE SOIGNIE
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Hoy hablaré,

 

De saltos a profundos charcos aún a sabiendas de perecer ahogada, o de altura,  siempre temerosa de acabar aplastada contra el duro asfalto.

Del convencimiento de que el mundo no requiere la existencia de personas grises y yo, tampoco.

Del éxito de aprender a decir no cuando así lo sientes, de asentir cuando la ocasión lo merece o simplemente así lo crees.

De lagrimas que nublan la mirada incluso cuando las provoca una ficción, un sueño, una ilusión.

 

Y me pregunto,

 

¿Por qué las frases más ingeniosas, las respuestas más brillantes, se materializan en escenas imaginadas, en presencia de extraños o peor aún, ante indiferentes presencias?

¿Por qué todo es igual y nada es lo mismo?

¿Por qué lo inusual se tolera menos que lo anodino, ofende más que la ignorancia manifiesta?

¿Dónde estaba cuándo se repartieron ciertas habilidades?

 

Créeme,

 

Mi falta de imaginación, inquietud aventurera, arriesgada resolución, inspiran aburrimiento. Un triste sentimiento, una penosa acusación.

Basta perderme en tus ojos, sentir la caricia de tus manos o una noche entre lunas y copas, para convertirme en protagonista de la gran aventura de vivir.

El placer de viajar no desmerece un paseo por las nubes, unos largos en la bañera, una inmersión bajo las sabanas, un pormenorizado recorrido por el mundo de los sentidos.

Aunque solo mi abuelo creyó que haría algo grande en la vida, durante años esa esperanza formó parte de mi. El sueño de escribir la obra que llevo dentro no se cumplirá porque mi horizonte no va más allá de un mínimo número de páginas en blanco.

A pesar de tener mil y un lugares para visitar, manjares que probar, basta un café intentando esquivar el humo de tu cigarrillo para sentirme feliz, para batir el récord de velocidad a través de las horas, para viajar por el tiempo sin equipaje ni bagaje.

Si el tiempo pesa, la gravedad descoloca, las arrugas profundizan, la ilusión de creer, la certeza de sentir la vida correr por las venas, el deseo en el cuerpo y la pasión dominar la razón, hacen olvidar fiestas de cumpleaños, las décadas acumuladas, el peso de lo acontecido.

Mi supuesta valentía no va más allá de la osadía de la ignorancia, del atrevimiento de la cabezonería, de la perseverancia de la obstinación, del deseo empecinado de tener razón.

Ahora tengo el convencimiento de seguir el camino hasta el fin sin metas intermedias, ni paradas eternas porque lo mejor está por venir, encontrar o tal vez, solo mostrar.   

 

HASTA EL AMANECER

FOTOS; MERCEDES DE SOIGNIE
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Algunas cenicientas buscan Louboutin en lugar de frágiles zapatos de cristal,

saltan charcos de Mare y pasan por la vida como la marea.

Su destino es un lugar, en algún mundo, donde den cobijo a

miradas sin fronteras,

balas perdidas,

buscadores de perlas

y otras gentes de mal vivir.

 

Calientan sus almas a la luz de la luna apurando las copas,

explorando el universo de las sensaciones,

conquistando palmo a palmo la piel que les envuelve.

Poco a poco se incorporan caras desconocidas alrededor,

la música da la bienvenida a los habitantes de la noche.

Y desde aquí, 

 

Brindo por quienes se pasaron al lado sensitivo del mundo, 
maestros en el arte de vivir,
románticos en peligro de extinción,
soñadores con insomnio
y toreros de salón.

Brindo por los seguidores de blues, opera italiana,
baladas en cualquier idioma,
clásicos sin escrúpulos e
hijos del Rock and Roll.

A esta ronda, invito yo.

 

CAZADORES DE SUEÑOS

En el mundo hay Quijotes y Sanchos, cazadores de sueños y fieles compañeros, apoyo vital en momentos de flaqueza, que acompañan con ánimo resuelto a los soñadores en sus incansables persecuciones. También están los que, escudados tras una retahíla de propósitos  o planes, se pierden en vacua palabrería y ampulosas divagaciones.

Soñar, desear es fundamental, básico diría yo, pero el meollo de la cuestión está en salir al mundo dispuesto a luchar, siempre quedará algo en el camino,  por  alcanzar los objetos de deseo, no siempre oscuros o con aires de grandeza. Son muchos quienes dedican tiempo e incluso la vida al simple hecho de atesorar o coleccionar, utilizándolos como recurrentes temas en conversaciones avivadas por el alcohol y la madrugada.

Para los Quijotes eso es sinónimo de muerte cerebral pero sobre todo espiritual, es incluso peor que la ausencia de deseos y anhelos. Hablamos de la renuncia implícita de uno de los bienes más preciados de los grandes vividores: soñar, desear, creer.

Si bien la ignorancia mitiga la incapacidad, el conocimiento obliga al movimiento, a la acción, al hecho de intentar aún cuando no exista la certeza de alcanzar. Después queda el delicado tema de la consecución, del buen término. Importante sin duda, pero no determinante porque aún en el caso de no conseguir, uno siempre descubrirá o desvelará algún secreto del mundo, del arte de vivir y ahí radica otra forma de existir, otro logro a añadir. Sin duda el conocimiento ahuyenta al miedo situándonos en mejor posición para conquistar o al menos afrontar nuevos descubrimientos.

Al fin y al cabo, de eso va esto de la vida.

 

CREER NO ES CUESTIÓN DE FE

FOTO: MERCEDES DE SOIGNIE
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Creo que somos lo que creemos.
Creo en Paul Auster.
Creo en la elegancia de la camisa blanca.
Creo que dos gin tonic son pocos y tres, muchos
Creo que a la tarta de queso le sobra la mermelada.
Creo que la vida debería traer música incorporada
Creo en la gente que vive apasionadamente
Creo que las personas debemos aprender a reconocer las equivocaciones.
Suena la penúltima canción, la luna se ha instalado en mi copa y sigo creyendo
Creo que estar en el momento y lugar adecuado es la mejor lotería.
Creo que la ilusión no está reñida con la edad.
Creo en la fuerza de los sentimientos
Creo que el Principe Azul destiñe. Que el País de las Maravillas no tiene por qué estar al otro lado del espejo. Que la Bella Durmiente despertó de puro aburrimiento.
Creo que en una terraza con un gin tonic en la mano, las cosas se ven desde otra perspectiva.
Creo que algún día me iré a recorrer mundo

EL VALOR DE LA IGNORANCIA

En una época de recortes, asombrados ante astronómicas cifras, cuando en vez de meter mano a instituciones, organismos y personalismos inútiles, a dispendios institucionalizados sabidos por todos y desdeñados por quienes deben ponerles fin, nos centramos en la solución más interesante y útil para un estado, la ignorancia generalizada.

Los recortes en educación parecen el inicio de una nueva etapa pero no dejan de ser un paso más en un largo camino visto e ignorado por todos. La política de acoso y derribo comenzó hace ya tiempo. La falta de estímulos a la hora de adquirir conocimientos, de preparación en aquellos que dirigen su futuro, la masiva sustitución de la lectura por una banal televisión, alienantes videojuegos o la red, ha supuesto la sistemática destrucción de la formación académica en este país. Tal vez uno de los ejemplos más llamativos, por la amplia repercusión mediática, es la prostitución de los programas televisivos y de cierto sector de la prensa. La instauración de la grosería, el analfabetismo, la falta de respeto y limitaciones mentales, como valores al alza en el mercado de la comunicación. Esta situación deja sin aliento a muchos con el beneplácito de la mayoría. 

El periodismo y la prensa escrita,  se han visto sacudidas por dos importantes crisis, la económica y la de valores, entre ellos la cultura. Asistimos al ensalzamiento como figuras del periodismo de tristes representantes del grupo anteriormente citado y por otro lado, a la exterminación de todos aquellos profesionales defensores de la inteligencia y la contrastación como herramientas de trabajo. El futuro de nuestros medios de comunicación pasa por los patios de vecinos (no necesariamente al uso) y los refritos realizados a base de notas de prensa confeccionadas por gabinetes de información o publicidad al servicio de sus amos.

Pensar ya no se valora, no interesa, es un obstáculo a la hora de ser manipulados y engañados además de un freno para la mediocridad e ineptitud

Si nos quieren hacer creer que la educación es cara, no tendremos que esperar mucho para comprobar el alto coste de la ignorancia. 

 

SOLO POR TUS OJOS

Llevaba años sin verla, la casualidad nos hizo coincidir de improviso. Fue un agradable encuentro. El tiempo había marcado su cara, entristecido las expresiones, apagado una sonrisa antaño tierna y maternal. Nos sumergimos en una rápida puesta al día general, sin pararnos demasiado  en ningún aspecto concreto de lo acontecido desde la última vez. En un momento dado un hombre, su marido, se acercó inquieto: ¿Quien?, ¿Quien? Ella le posó los dedos en la boca suavemente, con infinita ternura. No hubo más comunicación, en silencio retrocedió hasta situarse de nuevo a sus espaldas aparentemente ya tranquilo.

“Mario esta mal. No conoce a ninguno de los chicos y a mi solo a veces. Tiene momentos en que me pregunta una y mil veces por María. Cuando comienza a inquietarse, salgo de casa y hago como si llegara de la calle.  Entro gritando: Ya estoy aquí”. El sonríe y se tranquiliza.

La conversación siguió sobre anécdotas y sufrimientos fruto de la terrible enfermedad. Fue entonces cuando mirándome directamente a los ojos, con aquella infinita tristeza firmemente arraigada en su interior, dijo sin vacilar: ”No he hecho nada en mi vida, todo lo he dejado aparcado esperando su jubilación y a los dos meses, le diagnosticaron una demencia”. Sus palabras sonaron reveladoras de profundos sentimientos, de solitarias confidencias. Aún hoy, varios días después, resuenan en mi cabeza al igual que la breve despedida: “Ya solo nos queda esperar”.

 

EL PESO DE LA TRAICIÓN

Puedes haber leído mucho sobre el tema pero nada es comparable con el hecho de encontrarte cara a cara con un víctima de la violencia, no necesariamente física, la intimidación, el miedo. Conocer de primera mano su experiencia, la caída al vacío de la soledad incomprendida, la sin razón justificada, la humillación disfrazada de expiación, los sentimientos guardados largo tiempo en la trastienda del corazón, es sobrecogedor.

Cuánto daño hecho en el mundo en nombre de un supuesto amor, por el bien ajeno o por la expiación de cuestionables pecados, a juicio de crueles desequilibrados parapetados tras elegantes trajes, respetables vidas o sólidos principios.

Pero el mal no termina ahí, se enquista y expande por cada rincón del corazón, del respeto y la dignidad de los maltratados, para sembrar la duda sobre la necesidad de un castigo o una humillación. El perdón se perfila como tabla de salvación cuando en realidad, no es más que otra arma en las hábiles manos de un desalmado insaciable.

A golpe de lagrimas y actos redentores, la certezas se convierten en dudas, la realidad se trastoca y nada es, solo parece.

Salir de este infierno, reunir fuerzas para enfrentarse al verdugo justiciero, para denunciar lo ocurrido, para descubrir asombrada como hay quien cuestiona la veracidad de lo ocurrido, requiere valor, fortaleza y quererse mucho. Aún será largo el camino de la reconstrucción, de la superación pero esta no se completará hasta ver reconocido por los demás el calvario vivido, el profundo daño infringido.

 

ME GUSTA - YA NO ME GUSTA

Qué movía a las personas a escribir diarios, a desahogarse y liberar sentimientos, pareceres, deseos y anhelos por escrito, de forma metódica y habitual. Condenados en su mayoría a no ser leídos o, en el mejor de los casos, a ser compartidos con alguien muy cercano.

De dónde viene la necesidad de ser nosotros mismos a través del papel, el miedo a no manifestarnos abiertamente, a no ser entendidos, a defraudar, a ser conocidos.

En la actualidad, el viejo diario ha dado paso a las redes sociales con diferentes variantes a gusto del consumidor. A través de blogs, facebook, twitter o tuenti, exponemos pareceres, opiniones, vivencias, sueños, experiencias, deseos y los compartimos con amigos, conocidos, amigos de nuestros amigos, afines que por algún azar o suceso fortuito pasan a engrosar nuestra lista y se desvelan como auténticas almas gemelas.

Al igual que internet supuso una profunda revolución como fuente inagotable de información, las redes sociales nos permiten saber cómo están, qué piensan o  hacen personas no habituales en nuestro círculo más cercano, que simplemente están lejos o desconocidos encontrados por casualidad o curiosidad. Son la vía para descubrir facetas en ocasiones impensables, sorprendentes e inimaginables de seres deseosos de ser escuchados. Si sorpresas te da la vida, mención aparte merecen las deparadas por el ciberespacio.

La búsqueda de afinidades, apoyos, gustos compartidos, el encuentro con un amigo o confidente, se traducen en el botón de me gusta, en comentarios añadidos de forma personal.

En definitiva, la intimidad de los diarios al uso ha dado paso a publicaciones en toda regla donde bien a través de nuestras palabras o tomando ajenas prestadas buscamos a los demás, ansiamos su compañía o simplemente su conocimiento. Me gusta, ser yo misma.

 

CUANDO EL AMOR HABLA ITALIANO

Hay historias que salen al encuentro, uno no sabe si fruto de la casualidad o de algún designio, de muy dudosa y cuestionable procedencia.

Esta llega de la bella Italia y cómo no, habla de amor en este idioma. Cuentan que el cantante y compositor italiano Lucio Dalla (1943-2012) recaló en Sorrento al averiarse su barco. Solo encontró disponible para alojarse, un lujoso apartamento en el Grand Hotel Excelsior Vittoria, donde el famoso tenor Enrico Caruso, vivió sus dos últimos meses de vida. Allí estaban intactos libros, fotografías y el piano.

El propietario de un bar del puerto, le contó esta historia a la que más tarde pondría música.

Caruso, enfermo de cáncer, daba lecciones de canto a una joven de la que estaba profundamente enamorado.

Una calurosa noche, a pesar de encontrarse especialmente mal, mandó trasladar el piano a una terraza sobre el puerto para dar la clase. Allí, sobre el mar, cantó una apasionada canción de amor no exenta de profundo sufrimiento, mientras buscaba en los ojos de su amada un futuro inexistente.

Aquella potente y hermosísima voz atrajo a los pescadores de los alrededores que fondearon a los pies de la terraza para ser testigos de excepción de su último concierto.

Esa misma noche el tenor empeoró, muriendo tan solo dos días más tarde. Tenía 48 años y la más bella voz jamás escuchada. 

 

EL MAR DE LOS SECRETOS

Como el mar capaz de la mayor de las tormentas, ahora de la calma más absoluta. Amoldándose al terreno abrupto o derribando cuanto entorpece su camino. De cambiante color y forma, frío hasta la congelación, calidez en estado líquido, reconfortante fuente de vida. Protagonista de estrecho abrazo celestial, sede de infinito infierno. Fuerza y determinación, a golpe de susurros

 

SUEÑO DE NAVIDAD

FOTO: MERCEDES DE SOIGNIE
FOTO: MERCEDES DE SOIGNIE

Mi madre, con ojos suplicantes intentaba convencerme, “Soy mayor, muy mayor. Debes entenderlo”. No podía: “Te quedan tantas cosas aún por ver y disfrutar “, le explicaba inútilmente mientras sus gestos mostraban desacuerdo. Caminábamos en la noche cuando empezó a llover, levantándose un fuerte viento. Debía llevarla a ver algo importante a pesar de su resistencia y de aquel triste e interminable lamento “Tengo demasiados años”. Llegó un momento en que apenas podía con ella. De algún lugar saqué una silla de ruedas, la acomodé de la mejor forma posible mientras me pedía que la dejase. Ignorándola, empujé la silla frente a la furia de los elementos hasta llegar a un acantilado, desde donde contemplamos el hermoso espectáculo ofrecido por la más increíble de las tormentas nunca antes vista. Belleza en estado puro. “Mira mama, el mundo encierra innumerables maravillas dignas de ser admiradas”. Impresionantes olas, altas como edificios, parecían querer engullirnos y sin embargo, no sentía temor alguno. La escena se prolongó en el tiempo, cesando repentinamente para dar paso al más bello amanecer jamás contemplado. Mi madre había envejecido por momentos hasta convertirse en una anciana retorcida y diminuta, pero en algún instante de aquella visión sus ojos habían vuelto a brillar y aquella cara surcada por un sin fin de arrugas mostraba una hermosa y sincera sonrisa. Era el más contundente reconocimiento al valor de la vida y sus sorprendentes misterios. Cuando desperté, recordé vívidamente las bellísimas imágenes contempladas y sentí, en cada poro de piel, la felicidad experimentada. Hubo paz y satisfacción en mi corazón aquella mañana de Navidad.

EL NO POSITIVO

FOTO: MERCEDES DE SOIGNIE
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Su cariz negativo ha empañado siempre el significado de una palabra valiente, osada y, frente a lo que algunos piensan, positiva llegado el caso e incluso constructiva. Numerosos son los logros conseguidos a lo largo de la historia, pública y privada, cimentados en este morfema, alcanzados porque alguien lo pronunció y luchó por defenderlo. Se debería utilizar cuando fuera necesario, temerlo a la hora de pedir o preguntar revela cobardía o ausencia de valores como el afán de superación. La incapacidad de negar demuestra falta de carácter, creencias y determinación. Acompañado de una excusa nunca es una respuesta, más bien una evasión o tal vez, un torpe intento de no herir. En ocasiones, resulta más constructivo y educativo que un millón de síes.

Un si puede ocultar sometimiento, humillación, abnegación, miedo, resignación ….. Un no conlleva enfrentamiento ante lo no deseado, contrapunto a la claudicación implícita en un silencio o en una afirmación impuesta. En ciertos momentos supone compromiso, lealtad a unos principios, ideas o sentimientos, fidelidad, valorarse, acción que no necesariamente implica infravalorar a los demás. La capacidad de decirlo libremente lleva intrínseca independencia, respeto, dignidad, en definitiva un futuro mejor.

UN MINUTO

FOTO: MERCEDES DE SOIGNIE
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Surge ante uno su poderosa presencia, su visión agudiza los sentidos: un lugar para la creatividad, un espacio para la creación. Los sentimientos se agolpan en la mente, en el corazón, deseosos de ser compartidos, anhelantes por evocar todas las historias que le han hecho como es

LOS SONIDOS DE LA LLUVIA

FOTO: MERCEDES DE SOIGNIE
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La música la transportó lejos, al reino de los sentidos, al mundo de los elegidos, allá donde cada palabra, gesto o mirada transcienden el hoy para adentrarse insolentemente en el mañana. Recordó otros momentos, diferentes lugares, viejas compañías, revivió historias terminadas, soñó con otras venideras, sin importarle nada más que sentir al son de la música. Ahora alegría, luego tristeza, más tarde desolación, un vaivén de emoción. Al abandonar el teatro, una tremenda tormenta le esperaba en el exterior. No podía ser de otra manera. Se dispuso a disfrutar con ella de los maravillosos momentos vividos en el mundo de los sonidos. Mientras las gotas caían en su rostro, calmando el alma enardecida, pensó en aquellas palabras escritas por manos ya lejanas: “Nada que estropear y mucho que perder” y con tristeza reconoció, a veces nada es mucho.

LA SIN RAZON

No la veía desde hacía demasiado tiempo. Nada quedaba de su antaño arrolladora personalidad, basada en una desbordante fuerza interior, transmitida no solo a través de entusiastas palabras. Cuando aquellos ojos se clavaban en ti, mirabas confiada el mundo.

La vida la había golpeado duramente. Deteriorada físicamente, una inmensa tristeza emanaba de todo su ser y aquellos ojos, vitales en el pasado, parecían hundidos en el fracaso y el desaliento. Sus palabras debían ser oídas.

"Me siento engañada, decepcionada. No puedes llegar a la mitad de tu existencia para sentirte perdida, vacía, sin un camino por recorrer. Supuestamente, una vez encarrilas tu vida, ya solo debes dejarte ir, la inercia hará el resto. Pero a estas alturas plantearte pasar por donde otros quieren, callar y bajar la cabeza en aras a un futuro estable, aceptar la siempre cuestionable verdad absoluta basada en la tiranía, en el sin sentido impuesto por la fuerza de quienes ostentan el poder en cualquiera de sus variantes…..

Intentas callar, doblegar tu voluntad que se revela a cada instante y poco a poco te desmoronas, la angustia marca tus días, una sensación de fraude te invade. Creías en las personas, en el compañerismo, pero todo es una gran mentira. Los ídolos de ayer son caprichosos tiranos hoy, defensores crueles de la sin razón, primando valores o méritos más allá de capacidades y lealtades. Compañeros y amigos vendidos para evitar la quema, no importa el precio o el por qué. En medio de tal confusión cuestionas tu forma de ser, la falta de adaptación y sumisión. Son muchas las formas de abusar de la autoridad, de pisotear al prójimo, de minar el orgullo y el respeto ajeno. Por alguna extraña razón, quienes sufrimos estas situaciones llegamos a justificarlas en base a una supuesta falta de valía, a equivocaciones e incapacidades. Sobran las razones a la hora de validar la injusticia ajena pero, dónde queda nuestra dignidad y autoestima. El mundo sigue ajeno a cuanto ocurre, la vida continúa ignorando sentimientos y pesares. Has fracasado, no hay futuro y piensas, no podré seguir. Tu cuerpo y mente se aletargan deseando no ver, no sentir. Examinas mentalmente el incierto futuro y la realidad te golpea con crueldad. Fracaso, soledad e indiferencia te rodean. Ya solo anhelas silencio, anonimato, ignorancia ajena y el inexorable paso del tiempo. Tal vez así, puedas mantener los mínimos necesarios para sobrevivir a la espera del día en que definitivamente tus deseos vitales desaparezcan, ahorrándote el sufrimiento de sentir.

Con el paso de los años, una tremendista idea domina tu mente, las oportunidades han pasado, el tiempo de luchar por tus convicciones, ilusiones y esperanzas finalizó. Llega una edad, donde solo resta mantenerte a flote a cualquier precio, porque no tienes nada que ofrecer, aportar o compartir. Has perdido tu condición de ser humano de pleno derecho, reservado únicamente para los jóvenes luchadores con un prometedor futuro …".

Hasta aquí escuche sin rechistar, consciente de su necesidad de desahogo, lejos de temores y posibles represalias pero debía parar aquella completa claudicación. "No, no debes entrar en ese juego. Entiendo tu necesidad de ganarte la vida, de asegurar el mañana pero no a costa de suicidarte espiritualmente. Debes buscar nuevos objetivos, recuperar el espíritu de lucha, la capacidad de ilusionarte porque ahí radica tu fuerza. Pega tus cachitos, recompón tu alma y lucha como nunca hasta ahora lo habías hecho porque ya has superado la fase donde sabias lo que no querías para adquirir la certeza de tus deseos y anhelos. No permitas que pongan caducidad a tus sueños e ilusiones porque les entregarás tus bienes más preciados, la libertad, la dignidad, el respeto hacia ti y tu vida. ¡No te rindas, por favor! Debo creer en la humanidad y tú formas parte de ella".

EN FEMENINO

Kill Bill
Kill Bill

Hacerse mayor tal vez consiste en darte cuenta de que, en el mejor de los casos, únicamente serás la princesa de tu casa o en aceptar la caducidad, casi inmediata, de tus momentos de gloria Llega un día, por alguna razón, desde luego no tuya, donde asumes la certeza de que tu momento ha pasado, tus oportunidades desaparecido. Hace días una amiga me preguntaba por nombres de mujeres mayores interesantes y atractivas??? Exactamente qué significan esas palabras. Todo parece reducirse a una cuestión de medidas y formas. Cómo decirle a mi amiga que ella es ambas cosas y en grado superlativo. Catedrática en la universidad, artista, voraz lectora y mejor interlocutora, y si nos referimos al físico, muy atractiva. Es mayor, sin duda pero lleva los años con dignidad, cuidándose, disfrutando de la vida y de repente ahora, añora inútilmente su cuerpo de antaño y parece perdida. El paso del tiempo es inevitable por mucho que cirugía y ciencia nos prometan lo contrario. La vejez y la muerte, son realidades incuestionables que si bien conviene retrasar al máximo, están ahí, a la vuelta de la esquina. Siempre es hermoso y atractivo un joven y turgente cuerpo, el mundo se ha encargado de establecer esta realidad y cuando alguien sale en defensa de la supuesta belleza de la vejez, no nos engañemos, es mayor. A todas nos encantaría cumplir años sin las antiestéticas arrugas, con todo firmemente anclado y manteniendo la tonicidad de nuestra piel pero la pérdida de estos valores estéticos, cotizados al alza. no supone la muerte escénica. Mi amiga, es tan maravillosa como siempre o incluso más, porque en muchos sentidos, ha mejorado con el tiempo, sabe apreciar las cosas realmente buenas de la vida y es un placer contar con ella para todo. La diferencia estriba en algunos kilos de más, en una cara y un cuerpo ajenos a su pasado pero el verdadero cambio, lo impone ella. Cuando estamos en una tertulia, o simplemente entre amigos, se repliega, situándose en segunda fila o más atrás según la edad del resto, parece resignada a dejarse llevar, ha perdido su afán de lucha, de ilusionarse e incluso ha cambiado sus aficiones, hasta ahora dinámicas, por otras más tranquilas. Tengo dudas si por convencimiento o simplemente para adaptarse a ese nuevo papel adoptado recientemente.

Hay algo cruel e inhumano en las mujeres que nos lleva a observar al resto de féminas ávidas por descubrir fallos y defectos. Hemos elaborado y desarrollado un método de defensa, consistente básicamente en cimentar nuestros logros y cualidades, tanto físicas como intelectuales en las carencias y traspiés ajenos. La técnica, se recrudece y hace más dañina con el paso de los años o según disminuye la valía de sus practicantes, dejando al descubierto la inseguridad y desamparo que el deterioro físico nos produce. La sabiduría, serenidad, conocimientos y demás cualidades han sido desbancadas por las medidas, el peso y el aspecto físico en general. La valía, capacidad e interés se sitúa con demasiada frecuencia en la turgencia de los senos o en la firmeza de los glúteos. Esta realidad, ¿Nos viene impuesta o realmente somos las verdaderas responsables de su implantación y posterior desarrollo?

LA PRINCESA QUE LLEVAMOS DENTRO

Había una vez, en un lejano país ……De pequeña en casa no me contaron cuentos, pero rápidamente me aficioné a la lectura, devorando cuanto caía en mis manos. Ahora me pregunto, si todas aquellas fantásticas historias no tuvieron mayor repercusión de lo esperado por sus imaginativos creadores. En otros casos, quizás, el daño vino de la mano de Hollywood, un maravilloso y deslumbrante mundo habitado por increíbles mujeres, elegantes, con clase e incluso bellísimas. Soñábamos con ser como ellas y cada noticia o información sobre su vida cotidiana o sus tropiezos sentimentales, eran recibidos con curiosidad, hasta con complacencia por el punto de humanidad que les confería. Entre tanta divinidad, aparecieron las top models, también increíbles, guapísimas y con muchísimo estilo. La diferencia estribaba en su carácter terrenal, eran gente, en su inmensa mayoría, normal, descubiertas en supermercados, Mcdonalds o por la calle, guapas, delgadas sin más y eso las investía de una cercanía tentadora. Empezamos a fijarnos en cómo vestían, la forma de coordinar los complementos, el corte de pelo, el fenómeno "tendencia" estaba servido. Poco a poco han irrumpido nuevos nombres, se renuevan las generaciones y a las modelos se han sumado un grupo de mujeres que hacen de su estilo y gusto una doctrina a imitar por miles, millones de seguidoras. Algunas poseen ciertas habilidades o son profesionales en diferentes campos pero hay otras muchas sin oficio ni beneficio, cuyo único fin en el mundo parece reducirse a lucir en fiestas y demás acontecimientos sociales a ser posible, rodeadas de notables amigas o parejas de renombre. Todas tienen un punto en común, su estilo ha traspasado fronteras y son veneradas por un amplio sector de mortales.

Aquí también encajan las egoblogger, jóvenes féminas de muy diversa procedencia que han hecho de esta herramienta una ventana donde mostrar, personalmente, las principales tendencias del momento. Unas recurren a asequibles propuestas, otras han ido subiendo peldaños hasta acceder a ese maravilloso mundo de la moda no apta para todos los bolsillos. Su capacidad de convocatoria y contactos, les ha brindado un lugar en el reino de los sueños de la inmensa mayoría. Erigiéndose, día a día, en iconos del momento por obra y gracia de la red.

Al final, tal vez todo se reduce a un profundo deseo de destacar entre la generalidad que nos permita salir del insulso anonimato. A tratar de buscar un camino para acceder al mundo de lo exclusivo, a codearnos con los elegidos, a pisar aunque solo sea de visita el Olimpo de las divinidades mortales y sentirnos especiales. Deseamos convertirnos en princesas de pequeños reinos donde brillar, a ser posible, con luz propia y sin competencia. Alargar nuestros pequeños momentos de gloria hasta que todos cuantos nos rodean e incluso más allá, sean conscientes de ellos. Luego vendrá la parte del príncipe pero esa, ¡Es otra historia!